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Un Renacentista de los Nuestros Tempos: Entrevista a Carlos Nine
de Alessandro Pinna
con Andreana Satta (traducion), Juan Jose' Diaz-Mochon e Antonio Solinas

 

     Usted se expresa no solamente a través de los cómics sino que también lo hace por medio de las ilustraciones, la pintura, la escultura, la animación, la fotografía. ¿Cuál es la forma de arte que siente más cercana, más congenial?

     Todas estas posibilidades del arte están conectadas con mis intereses estéticos y expresivos inmediatos. Yo no hago diferencias entre ellas y trato a mi manera de recuperar cierto espíritu Renacentista, como también lo hiciera y más cercano aún a nuestro tiempo, el Bauhaus. Es decir, recorrer sin la menor cantidad de prejuicios posibles los senderos que interconectan todas las artes. El problema a resolver es el mismo: qué se puede hacer con el espacio, con la imagen. De todos modos, en este momento (no sé hasta cuando) el comic reúne varios de estas cosas tan queridas por mi: el dibujo, la arquitectura, el cuento breve, la ópera, el cinema, el tango, el teatro.

     Usted tiene una formación académica. ¿Cuál es su relación con el arte que aquellos que aman las categorias clasifican como “alta”?

     Yo tengo formación académica, no soy autodidacta. Recorro una y otra vez la historia del arte y me produce gran deleite encontrar todo el tiempo cosas que no había advertido antes, e intentar experimentaciones insólitas entre escuelas o tendencias aparentemente enfrentadas. De hecho, lo que mas hice hasta ahora es ser un "fisgón" atento, una especie de detective de la historia del arte ya que recién alrededor de los '80 - '82 comencé a dibujar en forma más o menos sistemática.   Antes me había dedicado al trabajo de publicity designer para sobrevivir, y publiqué sólo alguna ilustración aislada.

     Usted tiene un estilo inconfundible. Representa los seres humanos y el mundo en una manera extremadamente plástica, como si estuvieran hechos de la misma materia que los relojes de Salvador Dalí.
¿Su punto de partida ha sido la representación realista del cuerpo humano y del mundo? ¿Cuándo comenzó a desarrollar esta visión grotesca y surrealista?

     La formación académica fue muy útil para lograr hacer verosímil cualquier criatura u objeto dibujado por más irreal que parezca. Las leyes de la luz funcionan siempre, fatalmente, no sólo para "madonas", batallas, o bodegones sino también para patos, Olivias, o cerdos. Hace que las pesadillas sean tan creíbles como la realidad, el sueño tan válido como la razón.

     Su estilo es muy experimental y refinado e incluso puede resultar difícil al primer impacto. ¿No teme que su trabajo sea apreciado por una minoría de entendidos?

     Si, mi estilo y forma de desarrollar un comic es un poco complicado para el público común o masivo, pero no puedo ni quiero evitar esta característica. Creo que es una tendencia habitual que tenemos los descendientes de campesinos europeos analfabetos, un especie de desprecio por la comprensión "estática" de la clase media, que es la que en definitiva compra estos productos. Además, yo casi siempre me dirijo a un publico imaginario que es el argentino, que más allá de las crisis, siempre fué de una estructura mental abierta y compleja, adicta al sicoanálisis, etc. No hay que olvidar que en los '60, mientras los jóvenes de Argentina leíamos a Breccia y Oesterheld, en Italia leían a Tex (aún lo siguen haciendo) y en Francia a Tin-Tin y Asterix. Yo, para ser sincero, prefiero hablar de Paolo Uccello y no de Hergé.

     Usted escribe y dibuja sus historias en cómics. ¿Cómo realiza el trabajo? ¿Qué relación tiene con la elaboración de los textos, visto que es su propio guionista?

     Generalmente las imágenes me sugieren una historia determinada, aunque a veces el desencadenante puede ser un recuerdo o alguna obsesión infantil (por ejemplo Olivia). Trato de asociar elementos (cualquiera) que forzosamente desemboquen en alguna historia. Y los diálogos y razonamientos de los personajes (aunque sean los de un pato como en el caso de Saubón) deben tener cierto espesor literario. Funciona casi como el "claroscuro" respecto de la imagen.

     Sus trabajos vienen publicados en diarios, revistas y volúmenes en todo el mundo. ¿Con qué editor ha trabajado mejor?

     Evidentemente hasta ahora mi mejor relación se establece con los editores franceses. Son los que me permitieron construir una especie de trayectoria y una relación más o menos permanente con una cierta cantidad de lectores y espectadores.

     Usted viene citado frecuentemente por los autores de cada nacionalidad que entrevistamos como punto de referencia. Hablando con Oscar Chichoni, por ejemplo, hemos descubierto que lo considera uno de los más grandes ilustradores del mundo.
¿Siente la “responsabilidad” de tener tantos admiradores entre sus colegas?

     Si, es una responsabilidad pero trato de no pensar mucho en eso para que el peso de esa "responsabilidad" no interfiera en futuros experimentos o cambios de rumbo personales que de alguna manera los decepcionen.

     Usted es muy activo en el campo de la ilustración infantil, ¿podemos hablar de este aspecto de su producción?

     Siempre me sentí fascinado por el complejo sistema perceptivo de los niños, que conozco bastante de cerca por tener cuatro hijos. El problema son los editores, que están absolutamente convencidos que los niños son buenos, dulces e ingenuos, y en base a esto fijan las pautas para un libro.   Esta absurda creencia es compartida también por casi por todos los escritores de ese tipo de literatura, en fin, no todos los días aparece un Gianni Rodari. Yo tengo afortunadamente unos buenos editores Chinos que me permiten hacer cosas terribles para los niñitos.

     Usted imparte clases en cursos y seminarios. ¿Cómo se encuentra en el papel de docente? ¿Piensa que los cursos y las escuelas de comic son útiles para aquellos que quieren convertirse en dibujantes o ilustradores?

     Pude dar algún seminario (Buenos Aires, Angouleme, Poitiers) pero nunca algo sistemático que se pueda llamar curso.   Estoy construyendo ahora una escuela para poder desarrollar algunas ideas aquí, en Buenos Aires. Estoy obsesionado con el tema de que la formación de los historietistas sea únicamente la que provee su propio gheto, por lo que terminan dibujando "información" (hay 10.000 dibujantes de "línea clara") y desechan cualquier posibilidad creativa que implique riesgo. Sería importante que estos trabajadores amplíen el campo de sus intereses, de su cultura.

     Usted ha definido Argentina como un país feroz. ¿Cómo está la situación de su país actualmente? ¿En que condiciones se encuentra el comic argentino?

     La situación de Argentina es complicada y dramática, pero sus desgracias están expuestas a la luz pública, sus heridas están abiertas y al alcance de la vista.
Yo, sinceramente, prefiero esta realidad durísima al maquillaje que otras sociedades aparentemente desarrolladas utilizan para disimular su avanzado estado de putrefacción. Además, esta situación dramática estimula la creatividad de todos nosotros porque está relacionado con la necesidad imperiosa de seguir vivos.

     Usted tienes orígenes italianos y ha estado con frecuencia en nuestro país, con motivo de manifestaciones y de exposiciones personales. ¿Qué relación tiene con Italia?

     Con Italia tengo una especie de amor no correspondido. Hubiera deseado que el interés demostrado por los editores franceses hubiera sido igualado o superado por lo italianos, pero no fue así. Tal vez algún día pueda hacer alguna muestra en Macerata (Marche), el país de mis abuelos maternos.

     Buena parte de su producción es inédita en Italia. Hemos visto sus trabajos durante los años 80 y 90 en Comic Art, Il Grifo y en Blue, pero luego, nada. ¿Volverá a publicar en nuestro país?

     Yo creo que si todo funciona bien, a finales de enero (2004), la galería Nuages de Milano co-editará (junto con Francia y España) un libro llamado Prints of the West, con una muestra de originales incluída (en marzo-abril).

     ¿Cuáles son sus proyectos de futuro?

     En este momento estoy haciendo cuatro libros al mismo tiempo (tres para Francia, uno para España), preparando una gran exposición en Buenos Aires (dibujos, comics, pinturas, dibujos animados, relieves, esculturas, muebles), y escribiendo un libro de relatos breves que se llamará Vulgata.

     Usted es el hombre que ha desnudado Olive Oil! ¿Qué relacion tiene con la historia del cómic? ¿Si debiera elegir tres obras que no deben faltar en la biblioteca de un apasionado, cuál elegiría? Esto es un pequeño juego que hacemos a todos los entrevistados...

     Siempre estuve enamorado de Olivia. Burlando el código moral puritano, Segar introdujo un personaje mucho más subversivo que Betty Boop. Olivia era deseada por Popeye, Wimpy, Bluto, e incluso era disputada por el propio padre de Popeye, un viejo totalmente carente de escrúpulos. Y lo más genial es que ella no desdeñaba ninguna posibilidad, era fantásticamente promiscua dentro de un ámbito "familiar"! Son demasiados los autores que no deben faltar en una biblioteca, pero para citar sólo tres dentro del campo de la historieta, debo nombrar a Breccia, Feininger, Herriman.

 

 

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